Bosch Fábrica Madrid comienza a producir el sensor inercial MM7, clave para la movilidad autónoma y conectada
El sensor marca un hito en precisión y fiabilidad
- El MM7 inaugura la séptima generación de sensores inerciales de Bosch, con una precisión sin precedentes y un bajo consumo energético.
- Su producción en la planta de Madrid refuerza el papel de Bosch España como polo industrial dentro de la red global de Bosch.
- Un sensor clave para la movilidad automatizada y conectada.
Madrid, España – Bosch Fábrica Madrid ha comenzado la producción en serie de su sensor inercial de séptima generación, denominado MM7 . Este dispositivo supone un salto cualitativo en el ámbito de la monitorización del movimiento y de la orientación, ofreciendo unos niveles sin precedentes en cuanto a precisión, estabilidad y eficiencia energética . Este lanzamiento refuerza el posicionamiento de la planta madrileña como un referente industrial en la fabricación de productos de alta tecnología para el sector automotriz, y consolida a Bosch España como polo estratégico en la movilidad del futuro.
Sensor inercial, clave para la movilidad del futuro
El sensor inercial es una Unidad de Medición Inercial (IMU) que combina sensores de rotación y de aceleración, midiendo fuerzas específicas, velocidades angulares, así como la orientación de un determinado objeto. Para ello, combina acelerómetros y giroscopios. En el caso concreto de su aplicación automotriz, posibilita medir la aceleración lineal y la rotación angular del vehículo respecto a sus tres ejes (rotación y traslación) mediante tecnología MEMS. Se puede equipar tanto en coches como en motos y camiones, siendo una herramienta precisa para el control de la dinámica y el control de los vehículos. Entre sus aplicaciones destacan sistemas como el ABS, el Programa Electrónico de Estabilidad ESP, así como sistemas especiales como la detección de caída de motociclistas. Así pues, estos sensores son esenciales en aplicaciones donde se requiere conocer la posición, aceleración y orientación sin depender de referencias externas , lo que resulta fundamental en vehículos autónomos o sistemas de asistencia al conductor (ADAS) .
Ventajas clave del sensor
El sensor MM7 de séptima generación ha sido diseñado para superar las prestaciones y limitaciones de los modelos anteriores y poder responder, de esta forma, a las crecientes exigencias de los fabricantes de automóviles y sistemas inteligentes. Entre sus prestaciones se encuentran las siguientes:
- Precisión inigualable: permite mediciones más estables y fiables incluso bajo condiciones dinámicas y exigentes.
- Robustez: su compensación avanzada de temperatura y su resistencia a las vibraciones, garantizan un rendimiento constante en entornos adversos.
- Bajo consumo energético optimizado para alargar la vida útil de las baterías en vehículos eléctricos y dispositivos autónomos.
- Integración versátil: su formato compacto e interfaces estándar (CAN, Ethernet automotriz, etc.) facilitan su utilización en arquitecturas electrónicas complejas.
- Seguridad integrada: dotado de protección frente a manipulaciones y ciberataques, con funciones de arranque seguro y cifrado de datos.
Un compromiso con la calidad y la innovación desde Madrid
La fabricación en serie del MM7 en la planta de Bosch en Madrid refuerza el compromiso de la compañía con la excelencia industrial y la sostenibilidad. Los procesos de producción se han diseñado para garantizar una trazabilidad completa, la eficiencia energética y el mínimo impacto ambiental , alineados con la estrategia global de Bosch.